Según una exclusiva de Axios, OpenAI y Anthropic estarían simulando escenarios de crisis ante un posible ciberataque capaz de afectar a servicios financieros, internet o infraestructuras críticas. Las empresas también temen las consecuencias políticas y regulatorias de un incidente grave.
Preparación ante ciberataques
OpenAI, Anthropic y otras empresas de inteligencia artificial están preparando diferentes escenarios de crisis. Según apunta en exclusiva el medio estadounidense Axios, sus directivos estarían estudiando cómo podría reaccionar la sociedad y qué consecuencias políticas tendría un incidente catastrófico relacionado con la IA.
Estas compañías del sector están estudiando cómo responder ante un ataque de gran escala a nivel de ciberseguridad que pueda poner en jaque infraestructuras esenciales y desencadenar incluso una crisis política. Este es el escenario que más preocupa: un ciberataque a gran escala que podría dejar sin acceso a servicios financieros, interrumpir el uso de internet o afectar a grandes infraestructuras esenciales para la población como redes eléctricas o el suministro de agua.
Riesgos y consecuencias
Los directivos temen que un incidente grave de este tipo acabe sucediendo. Axios señala que varios investigadores y ejecutivos lo consideran inevitable. De hecho, fuentes de la industria citadas por el medio creen que podría producirse en los próximos seis a doce meses, aunque desde OpenAI han respondido al medio puntualizando que sus ejercicios de preparación no implican que la compañía considere inevitable que suceda.
La planificación no se limita a estudiar cómo contener el incidente, sino que también contempla las consecuencias que tendría para una industria que afronta un creciente escrutinio público y regulatorio. Uno de los principales riesgos es que los avances de la IA permitan a los atacantes identificar vulnerabilidades, automatizar operaciones y ejecutar acciones informáticas complejas con una velocidad y una escala difíciles de igualar mediante métodos tradicionales.
También preocupa que agentes de IA encuentren caminos para escapar de las restricciones de sus entornos de prueba o aprovechen vulnerabilidades, como ya hemos visto en anteriores ocasiones aunque sin daños a gran escala. En ambos casos, la respuesta de las compañías, los operadores de infraestructuras y las autoridades sería determinante para contener los daños.
Según Axios, las empresas están realizando ejercicios de simulación de escenarios extremos para tratar de informar al Congreso estadounidense de los riesgos que supondría cada uno de ellos, con el objetivo de tener medidas claras que adoptar después de esa supuesta crisis.
Estas informaciones llegan después de todo el revuelo que se ha creado alrededor de la IA y su seguridad, tras la advertencia de Jacob Coxon sobre la posibilidad de que pueda acabar con la humanidad si no se controla. Justo un mes después de esa advertencia, las compañías del sector temen, según Axios, que un incidente grave provoque prohibiciones en sistemas avanzados de IA, paralizando su desarrollo, algo que tendría graves consecuencias en la economía mundial, ya que cada vez está más integrada y hay más inversión en juego.
Axios apunta que, llegados al punto de una crisis real, la respuesta política podría exigir a los gobiernos, en concreto al de EEUU, a buscar acuerdo como ya ocurrió durante la pandemia en 2020 o en la crisis financiera de 2008.


