Los reyes, Felipe VI y Letizia, vuelan a Finlandia donde realizarán su primer viaje de Estado al país. Este lunes han sido despedidos con honores en el Pabellón de Estado de la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas desde donde ha partido el vuelo que les lleva a la capital, a Helsinki. Ambos visten trajes, de manera que la reina opta por la comodidad, al menos, para el vuelo. En concreto, un traje sastre de Hugo Boss formado por una chaqueta cruzada con doble botonadura y un pantalón de silueta ligeramente ancha con estampado de cuadros en gris. Un conjunto que estrenó hace seis años para asistir a una reunión de trabajo sobre violencia de género en la sede de la Cruz Roja de Madrid, y que ha llevado en varias ocasiones desde entonces. Hoy lo ha completado con una camisa blanca y sus mocasines de Massimo Dutti. Con su melena peinada hacia un lado y sujeta con una diadema negra, deja a la vista los pendientes en forma de hoja de palma de Isabel Guarch que le hemos visto varias veces este verano en Mallorca aunque en realidad los estrenó la princesa Leonor en las vacaciones baleares de 2025.
Objetivos del viaje de Estado
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares acompaña a los reyes en este primer viaje de Estado a Finlandia, dos días, del 5 al 7 de octubre, que servirán “para poner de relieve y reforzar los lazos y las relaciones bilaterales entre ambos países”, explica la Casa Real. “El viaje de Estado se enmarca en el compromiso de España con la autonomía estratégica y la seguridad y defensa de Europa en todas sus fronteras con un enfoque 360, incluidos el Ártico y el Báltico, así como la estrecha colaboración existente entre los dos países en los ámbitos políticos, económicos, de defensa, culturales y científicos. Constituye, además, una oportunidad para seguir reforzando las excelentes relaciones bilaterales que unen a ambos países, socios en la Unión Europea y aliados en la OTAN”, concluye. Un viaje que arranca casi al mismo tiempo en el que Pedro Sánchez ha convocado elecciones y cuando la tensión entre la UE, la OTAN y Rusia pasa por momentos complicados con amenazas, ataques y sabotajes.
Tras aterrizar en este país con una frontera de 1.340 kilómetros con Rusia (España también sabe lo que significa ser frontera), Felipe VI y la reina Letizia recibirán a una representación de la colectividad española en el país. Un primer contacto con la situación y el entorno a través de los españoles que residen en Finlandia, unos 3.700, que les hablarán de cómo es la vida en el país de la UE más lejano al nuestro que, como ahora visitan Felipe y Letizia, lo hicieron Juan Carlos y doña Sofía en 1989. Este encuentro los situará en Finlandia para que el martes, cuando oficialmente comienza el viaje de Estado, los reyes reciban la bienvenida por parte del presidente, Alexander Stubb, y su mujer, Suzanne Innes-Stubb, con una ceremonia en la Plaza del Mercado junto al Palacio Presidencial.
Agenda de los reyes en Finlandia
Los anfitriones de los reyes tienen con Felipe y Letizia algunas cosas en común: dos hijos —mayores que Leonor y la infanta Sofía— y una mascota —un gato en lugar de un perro— y su amor por el deporte. El presidente finlandés es un gran aficionado al triatlón, ha llegado incluso a competir en varios Ironman. El rey, menos deportista, ama el esquí y la navegación. Suzanne comparte con su marido carreras, natación y recorridos en bici; Letizia se desconoce con exactitud las disciplinas que practica, pero su condición física habla de deportes que esculpen a la reina más tonificada (con permiso de la princesa de Gales). Alexander y Suzanne se conocieron cuando eran estudiantes en Bélgica a mediados de los años 90 y a finales de aquella misma década se casaron mientras han ido desarrollando sus respectivas trayectorias profesionales con un marcado carácter internacional.
El rey y el presidente trabajarán durante toda la mañana del martes y mantendrán distintas reuniones a puerta cerrada. Stubb fue antes que presidente por el partido de centroderecha Coalición Nacional, ministro de Exteriores y de Finanzas, además de eurodiputado y vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones. Tras un almuerzo en el Ayuntamiento ofrecido por el alcalde Daniel Sazonov, el rey se reunirá con el primer ministro, con el conservador Petteri Orpo, antes de asistir al foro económico para fomentar los intercambios comerciales y la inversión entre ambos países. Una cita que tendrá lugar en el Finlandia Hall, un edificio emblemático diseñado por el arquitecto finlandés Alvar Aalto, que los reyes, juntos, visitarán el miércoles junto a la pareja presidencial. Esta segunda visita a uno de los 13 edificios de Aalto ubicados en distintos lugares del país e incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, será para conocer una exposición permanente sobre la obra del arquitecto y una muestra dedicada a la arquitectura española contemporánea.
El martes concluirá con una cena de gala en honor a los reyes en el Palacio Presidencial. Una cita en la que habrá trajes largos y, por supuesto, brindis con discursos, pero en la que la reina prescindirá de llamativas joyas. El viaje se espera de muy bajo nivel en este sentido. El matrimonio presidencial lucirá, probablemente, las condecoraciones que este mismo lunes les ha concedido el rey con motivo del viaje: al presidente, el collar de la Orden de Isabel la Católica y su mujer, la Gran Cruz de la misma orden.
El miércoles, tras conocer el Finlandia Hall, volarán a Rovaniemi, la capital de Laponia y la puerta al Círculo polar ártico. Un lugar estratégico donde el rey visitará la base aérea que la OTAN utiliza como cuartel general de la fuerza terrestre de las Forward Land Forces (FLF) en cuya misión se ha comprometido a participar España junto a, entre otros, Finlandia y Suecia, los últimos países en incorporarse a la Alianza como respuesta a guerra de Ucrania. El Ártico es, además, uno de los lugares de deseo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy interesado en Groenlandia, algo que rechaza tanto el pueblo como el Gobierno y el rey de Dinamarca, país a quien pertenece este territorio que, sin embargo, no forma parte de la UE.
Un contexto delicado, tanto en el norte como en el sur de Europa, como punto de partida de un viaje con un marcado carácter estratégico, de seguridad y defensa. En el lado más amable de este viaje está una visita al centro científico y museo Arktikum que guarda la cultura, la historia y la naturaleza de esta región de hielo, incluidos los misterios de las auroras boreales. Los reyes tendrán la oportunidad, además, de mantener un encuentro con representantes de la comunidad indígena sami antes de regresar a casa.


