El Frente Amplio está tardando más de lo esperado en anunciar a su candidato para las próximas elecciones generales. La coalición que surgió de Sumar se encuentra bloqueada en el proceso de selección de su líder. Mónica García y Ada Colau se han postulado para sustituir a Yolanda Díaz. Sin embargo, en los últimos días ha surgido una tercera opción: el político catalán Gabriel Rufián. Las fuentes consultadas en Más Madrid admiten que internamente se habla cada vez más de Rufián, aunque sospechan que el catalán está jugando a dos bandas.
Reunión clave para el futuro de Rufián
Este domingo, ERC celebrará una reunión de su ejecutiva que para el Frente Amplio servirá para aclarar qué quiere hacer el político de Santa Coloma de Gramanet: si quiere seguir liderando a los independentistas en el Congreso o dar un salto nacional, sumándose al proyecto del Frente Amplio.
El calendario electoral ha sido tan apretado que en una semana el Frente Amplio ya ha barajado a tres posibles candidatos a la presidencia del Gobierno. El lunes, Pedro Sánchez anunció el adelanto electoral. Ese mismo día, Mónica García hizo público su interés en proponerse como candidata. García habló después de que Pablo Bustinduy daba un paso al lado en la carrera para ser el cabeza de lista. El martes, la ejecutiva de los Comunes respaldó a Ada Colau. El miércoles, García anunció su propuesta de entregar a Colau la candidatura nacional, pero solo a cambio de que la exalcaldesa se presentara en la lista de Barcelona. Pero el jueves, un mensaje en las redes sociales de Gabriel Rufián removió el avispero.
Negociaciones y expectativas en el Frente Amplio
El viernes, la situación se paró de repente. En los partidos de la alianza admiten que la negociación se está llevando a puerta cerrada. Los partidos del Frente Amplio reprocharon a Más Madrid haber trasladado a los medios sus propuestas. Así que el grupo de negociadores se ha ido estrechando. Todas las miradas están puestas en el liderazgo del nuevo cartel electoral, y también en un posible pacto con Podemos. En el medio de ese fuego cruzado, apareció Rufián.
El portavoz de ERC amagó en febrero con liderar una coalición de partidos de la izquierda alternativa al PSOE. Se reunió con Emilio Delgado (Más Madrid) e Irene Montero (Podemos). Generó mucha expectativa pública, aunque acabó confirmando su interés en seguir formando parte de ERC. Pero Rufián exige a su partido poder confeccionar su lista electoral. En la última legislatura, Rufián fue el rostro visible de ERC en el Congreso, pero su relación con los demás diputados republicanos fue mejorable. De no conseguirlo, Rufián podría romper con ERC y proponerse como candidato del Frente Amplio. La popularidad cosechada por el catalán modificaría inevitablemente los equilibrios de la coalición.
Las fuentes consultadas sostienen que el Frente Amplio quiere anunciar cuanto antes su candidato. Pero el movimiento de Rufián ha generado problemas, porque todos reconocen que a nivel demoscópico su inclusión sería un revulsivo. Así que esperan a lo que ocurra el domingo en la reunión de la cúpula de ERC. El día anterior se reúne la CUP. En los meses anteriores se ha especulado sobre la posibilidad de una lista conjunta de ERC con la CUP, que sería la opción defendida por Rufián.
En un principio, los miembros de la alianza afirmaron que este viernes se daría a conocer el adversario de Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Pero ahora todos hablan del domingo como la fecha clave para dar a conocer el sustituto de Yolanda Díaz. El objetivo del Frente Amplio es llegar al próximo 16 de octubre con un nombre claro para liderar la candidatura. Ese día se deben registrar las coaliciones, en un contexto preelectoral en el que el Frente Amplio está demostrando tener más problemas de lo esperado a la hora de diseñar su propuesta y elegir a sus principales representantes políticos.


