El adelanto electoral de Pedro Sánchez no ha alterado, al menos por ahora, la tendencia que las encuestas vienen registrando desde hace meses. La derecha llega a la convocatoria del 29 de noviembre con una ventaja considerable sobre la izquierda y con una mayoría absoluta que no depende de los partidos nacionalistas. El PP y Vox sumarían 212 diputados y el 53% de los votos, según el último sondeo de Hamalgama Métrica para Vozpópuli, elaborado entre el 5 y el 8 de octubre, coincidiendo con la convocatoria electoral y los primeros movimientos de los partidos para preparar la campaña.
Resultados del PP y Vox
El PP de Alberto Núñez Feijóo volvería a ser la primera fuerza política, con el 33,4% de los votos y 144 escaños, siete más que en las elecciones generales de julio de 2023. Sin embargo, el principal cambio en la composición del Congreso se produciría a su derecha. Vox alcanzaría el 19,6% y 68 diputados, más del doble de los 33 que consiguió hace tres años. Entre ambos partidos dispondrían de 36 escaños por encima de la mayoría absoluta, suficiente para formar Gobierno sin necesidad de negociar una investidura con otras fuerzas.
La encuesta ofrece una primera fotografía del escenario abierto después de que Sánchez decidiera disolver las Cortes tras la derrota de sus dos decretos de vivienda. El presidente había convertido aquella votación en una prueba de la capacidad del Gobierno para continuar la legislatura, después de meses sin Presupuestos y con Junts cada vez más alejado de la mayoría que permitió su investidura. La derrota parlamentaria precipitó una convocatoria con la que el PSOE pretende movilizar al electorado progresista alrededor de la vivienda y de la posibilidad de un Ejecutivo formado por PP y Vox.
Desempeño del PSOE y análisis de la encuesta
Por el momento, esa movilización no aparece reflejada en las cifras. El PSOE obtendría un 25,3% de los votos, seis puntos menos que en 2023, y perdería 18 diputados hasta quedarse en 103. La distancia respecto al PP se ampliaría hasta los ocho puntos y los 41 escaños. Además, los socialistas concurrirían a las urnas con unos socios parlamentarios considerablemente más debilitados que en las anteriores generales.
Uno de los datos más relevantes del estudio es que la ventaja del bloque de derechas no procede de un crecimiento uniforme de sus dos grandes partidos. El PP conserva prácticamente el mismo porcentaje de voto que obtuvo en 2023, mientras que Vox gana más de siete puntos y alrededor de 1,7 millones de electores.
La explicación está, en buena medida, en los trasvases entre ambas formaciones. Un 12,9% de quienes votaron al PP en las últimas generales asegura ahora que apoyaría a Vox. El movimiento en sentido contrario es mucho menor: apenas el 2,9% de los antiguos votantes de Santiago Abascal se inclinaría por Feijóo.
El partido de Abascal conserva, además, el 93,4% de sus electores de 2023, un índice de fidelidad muy superior al de sus competidores. El PP retiene al 84,7% de los suyos y el PSOE, al 70,7%. Esta distribución dibuja una derecha en la que Feijóo mantiene holgadamente la primera posición, pero tendría que compartir el poder con un Vox mucho más fuerte que al comienzo de la legislatura. Los populares mejorarían ligeramente sus resultados parlamentarios, aunque buena parte del crecimiento de su bloque se concentra en su potencial socio de Gobierno.
La diferencia resulta especialmente significativa si se compara con las generales de 2023, cuando la suma de PP y Vox se quedó en 170 diputados y necesitaba apoyos adicionales para alcanzar la mayoría absoluta. Ahora superarían por sí solos ese umbral, incluso sin contar con el diputado de UPN.


