Un grupo bipartidista de seis senadores ha solicitado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que dé marcha atrás con el acuerdo para importar diésel ruso, advirtiendo que el plan anunciado con Vladimir Putin podría violar la ley estadounidense. Este acuerdo fue revelado por Trump el 9 de octubre, sorprendiendo a los legisladores.
Reacciones de los senadores
Los senadores, cuatro republicanos y dos demócratas, han expresado su rechazo al acuerdo, señalando que la Administración no consultó al Congreso ni presentó una justificación adecuada, como exige la ley. “Estados Unidos no debería proporcionar a Putin un salvavidas financiero mientras Rusia sigue matando civiles ucranianos”, afirmaron en un comunicado conjunto.
Entre los senadores republicanos que firmaron la declaración se encuentran Susan Collins, Lisa Murkowski, Thom Tillis y John Curtis. Los demócratas que se unieron a la crítica son Jeanne Shaheen y Richard Blumenthal. En una entrevista, Tillis destacó que existen motivos legítimos para cuestionar la legalidad del acuerdo si la Administración continúa con su plan de compra de diésel.
Contexto del acuerdo y sus implicaciones
Como parte del convenio, Trump anunció que Rusia suministrará más de 300.000 toneladas de diésel al mercado estadounidense y global, con entregas adicionales programadas. Sin embargo, los senadores recordaron que el Congreso prohibió explícitamente las importaciones de energía rusa en 2022 para evitar financiar la guerra en Ucrania. “La decisión del presidente Trump de permitir la importación de diésel ruso a Estados Unidos va directamente en contra de esa ley”, enfatizaron.
El anuncio de Trump llega tras la aprobación de una legislación que impone aranceles a los importadores de petróleo ruso, con el objetivo de reducir el flujo de dinero que Rusia recibe por sus exportaciones energéticas. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió el acuerdo como positivo para el pueblo estadounidense, argumentando que ayudará a reducir los costos del combustible.
Sin embargo, la decisión de Trump ha generado reacciones críticas, incluso de otros republicanos. El representante Don Bacon calificó el acuerdo como moralmente incorrecto, mientras que el exvicepresidente Mike Pence lo describió como una “traición” al legado de sanciones contra Rusia.
A medida que las encuestas muestran una caída en la popularidad de Trump, los republicanos en el Congreso parecen distanciarse del presidente en varios temas, incluyendo el conflicto en Ucrania. El primer ministro canadiense, Mark Carney, también expresó su oposición al acuerdo, afirmando que contradice los esfuerzos por crear paz y estabilidad en Europa.
En medio de esta controversia, Trump anunció un “alto el fuego energético” entre Rusia y Ucrania, aunque Kiev ha solicitado más información y Moscú no ha respondido. Zelenski, presidente de Ucrania, ha manifestado su apoyo al alto el fuego, pero espera detalles concretos del acuerdo.


