Sabemos ahora por las informaciones publicadas en El Debate que los conocidos como tentáculos de Pedro Sánchez, a través del PSOE de Leire, acudieron a dos clanes del narco en Extremadura, “el Gitano” y “la viuda”, para que eliminasen o diesen “un sustillo” a la juez Biedma, encargada de instruir la causa judicial del hermano del presidente del Gobierno. Las personas que actuaban en interés del presidente proporcionaron a los narcos datos del domicilio y fotos de los hijos de la magistrada para que la aterrorizasen hasta que abandonase la causa judicial del hermanísimo. A cambio no les prometieron dinero, ni joyas fastuosas, sino la colaboración de la Fiscalía, una institución clave del Estado, para archivar su causas pendientes con la justicia, que incluyen delitos de narcotráfico y posibles asesinatos. Tal es el nivel del crimen que esto encierra, que ninguno de los narcos de Extremadura quiso verse envuelto en lo que parece una conspiración de terrorismo contra una juez desde las más altas instituciones del Estado usando cloacas para que los delitos de la familia del presidente queden impunes. La actual situación de España es que los narcos tienen más moral y límites que el Gobierno y sus secuaces.
Pero esto no podemos compararlo con otros episodios de terrorismo de Estado cometidos por el PSOE, como los GAL, siempre impune en su historia criminal gracias a la peor “derecha” del mundo. Esta situación es mucho peor, porque no busca acabar con un terrorismo separatista que asesinaba a inocentes militares y policías por ser españoles, sino que busca acabar con una juez que, en ejercicio de sus funciones para cumplir la ley, investiga al hermano del presidente. Si son capaces de amenazar con narcos a los hijos de una juez por borrar un mero enchufe del hermano en la Diputación de Badajoz, o quitarla de en medio, como sucedió con la juez Coro Cillán tras el 11M o Mercedes Alaya tras los ERE (todavía hay gente en los medios de la derecha que defienden un PSOE bueno frente al sanchismo) ¿hasta dónde van a llegar contra los jurados el juicio a Begoña acusada de delitos gravísimos? ¿A cuántos funcionarios del Estado ya se les ha amenazado de la misma forma que pretendían con Biedma para poner el aparato del Estado al servicio de la corrupción de Sánchez y sus amos? ¿Hasta dónde llega el terror? ¿Cuántos jueces, fiscales, policías, guardias civiles, altos militares, inspectores de Hacienda han sido corrompidos con el “plata o plomo” del PSOE estos años? Sumisión o violencia, no hay más con este Gobierno que no juega con las reglas de la democracia sino del crimen.
A todo esto hay que añadir que el presidente que llegó al poder tras alterar posiblemente unas primarias en Ferraz con una urna llena de votos y planea el mayor robo electoral jamás conocido en la historia con la ‘ley de nietos’, mediante la que regala la nacionalidad española a media Sudamérica, conocemos que en las elecciones del 2023 la secretaria…


