Un Pleno y dos ponencias sobre el mismo asunto. El nuevo pulso del Tribunal Constitucional (TC) al Tribunal Supremo por la amnistía ya está resuelto, pero ahora queda comprobar en qué términos. La mayoría progresista, como se esperaba, rechazó el borrador de sentencia del magistrado conservador José María Macías que respaldaba la negativa del alto tribunal a amnistiar la malversación del «procés» y que mantiene inhabilitado a Oriol Junqueras y con una orden de detención en vigor a Carles Puigdemont.
Al exvocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) le ha tocado reescribir su ponencia, pero justo en sentido contrario, recogiendo el sentir de la mayoría de anular las resoluciones del Supremo que bloquean la aplicación de la Ley de Amnistía a los condenados y huidos del «procés». Esa nueva redacción ya está en manos de sus compañeros, pero aunque ya diga lo que la mayoría progresista quiere que diga –que el Supremo vulneró su derecho a la tutela judicial efectiva en relación con los derechos a la representación política y a la legalidad penal–, el obligado volantazo argumental no garantiza que la ponencia vaya a salir adelante en el Pleno del próximo 6 de octubre.
Y es que el presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido, ya anunció en la anterior sesión plenaria que al margen de la ponencia de Macías él mismo llevaría el borrador de sentencia sobre la demanda de amparo de la exconsellera Dolors Bassa. Una situación que magistrados del bloque minoritario consideran insólita y sin precedentes.
Por lo tanto, si finalmente el texto de Macías no concita el respaldo requerido, el que se debatirá será el redactado por el presidente de la corte de garantías. La cuestión no resulta menor, pues la ponencia que finalmente se apruebe será la que marque el camino para resolver el resto de recursos de amparo de los condenados y fugados del «procés». Es decir, que por aplicación de doctrina se resolverán en el mismo sentido, y en los mismos términos, los restantes recursos que el Constitucional tiene sobre la mesa.
Y según las fuentes consultadas, la posibilidad de que la ponencia de Conde-Pumpido se pronuncie en términos más duros sobre la actuación del Tribunal Supremo genera cierta inquietud entre los magistrados del sector conservador de la institución, para quienes resulta innecesario que la sentencia que finalmente salga adelante cargue las tintas en los reproches al máximo órgano jurisdiccional de nuestro país por negarse a amnistiar la malversación. En este sentido, barruntan que el texto –que Conde-Pumpido se ha comprometido a distribuir entre sus compañeros este lunes– se prodigue en críticas a la actuación del alto tribunal por ir en contra de la finalidad de la Ley de Amnistía.
Y es que con el precedente de los ERE –el TC anuló las condenas por el fraude millonario, entre otros a los expresidentes socialistas de Andalucía José Antonio Griñán y Manuel Chaves, pero esa decisión no se ha ejecutado, al plantear la Audiencia de Sevilla una cuestión prejudicial ante la Justicia europea–, el…


