David Sánchez llegando a la Audiencia de BadajozEP
Luis José Sáenz de Tejada, el juez expulsado de la carrera judicial que colabora con Leire Díez, la fontanera del PSOE, ha confesado a El Debate que tuvo en su poder datos privados sobre la magistrada Beatriz Biedma, la juez que instruyó la causa del músico David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En concreto, el enviado de Díez ha reconocido a este periódico que conoce tanto el domicilio privado de la magistrada como la ubicación del colegio al que lleva a sus hijas menores de edad. Se trata de una revelación de enorme calado, ya que es la primera vez que un miembro del grupo investigado por la Audiencia Nacional reconoce de viva voz el espionaje a Biedma.
«Sé dónde vive», llegó a admitir Sáenz de Tejada en referencia al domicilio de la magistrada, antes de sostener, más adelante en la misma conversación, que también conocía el colegio al que lleva a sus hijas. Fueron las dos revelaciones más graves de la llamada. A continuación, confirmó el encuentro que mantuvo con el entorno del narcotraficante conocido como 'El Gitano'. Aunque reconoció su nexo con Díez, sostuvo que la persona que les puso en contacto fue el empresario Javier Pérez Dolset, y citó la existencia de un piso en Cádiz donde se desarrollaron varios encuentros.
Sobre la fontanera, Sáenz de Tejada dio a entender que se presentaba ante él con muchas ínfulas. También sostuvo que su propia motivación para colaborar con esta trama es que «hay una organización criminal» que le está «torturando» sin especificar de qué organización se trata ni aportar más detalles al respecto.
Como publicó El Debate, Sáenz de Tejada participó en un encuentro que se desarrolló a finales de 2024 en una cafetería próxima al Hotel Río de Badajoz. A esa cita acudió un intermediario de confianza de 'El Gitano', vestido con una camisa de cuadros rojos y blancos, done se habló de material gráfico que acreditaba que se había realizado un seguimiento físico tanto a la magistrada como a su propia familia. En concreto, se trataba de un vídeo de Biedma desayunando en una cafetería que frecuenta habitualmente y otro de sus dos hijas jugando en un parque público. El mensaje que se trasladó en ese encuentro fue que había que «darle un sustillo» a la magistrada, algo a lo que el intermediario se negó rotundamente. La cita duró una hora.
A raíz de que se conociera este encuentro, Vox ha anunciado una querella contra Díez, que se suma a la larga lista de procedimientos judiciales que ya tiene a su espalda. A día de hoy está imputada por los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, cohecho y revelación de secretos, entre otros. La Fiscalía y la Guardia Civil le atribuyen el liderazgo y coordinación de un plan que tenía como objetivo neutralizar las investigaciones por corrupción del entorno político y familiar del jefe del Ejecutivo.


