Estados Unidos mantiene abierta una investigación para dirimir si el Gobierno español, a través de Indra, ha proporcionado a China software de tecnología militar norteamericana. Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, el Departamento de Comercio estadounidense (DOC, en sus siglas en inglés) estudia las denuncias formuladas por empresarios del sector de la defensa de EEUU en las que trasladan sus sospechas de que la empresa española de capital público ha podido facilitar a la industria china registros de productos de alta tecnología estratégica, comercializados luego como propios por varias compañías del país asiático.
El supuesto espionaje sería también extensivo a “soluciones de software y hardware para infraestructura aeroportuaria”, de acuerdo con varios correos electrónicos en los que uno de los empresarios afectados describe a un contacto en Puerto Rico las prácticas del “contratista español de defensa. De repente descubrí que Indra había vendido un equipo procedente de China que era un copia” -asegura- de uno de sus productos “y costaba aproximadamente un 50 por ciento del precio” de origen, “sin informarnos de ello”.
Este empresario estadounidense se había asociado con Indra para distribuir su producción en varios países de Europa y “la mayor parte de Latinoamérica”. El producto en cuestión consistía en un programa de predicción meteorológica implementable en operaciones militares y de seguridad aérea.
En su mensaje, el empresario subraya que, tras detectar estas prácticas, optó por deshacer el “acuerdo que teníamos en exclusividad con Indra para el LIDAR (el software específico presuntamente revendido a China) y ”comenzamos a venderlo directamente, evitando a Indra".
En estas comunicaciones se mencionan especialmente las actividades de Indra en el campo del desarrollo de tecnología electoral. Respecto a esto, el autor de los mensajes expresa sus reservas sobre la empresa española por su potencial connivencia con China: “Ahora, en este ámbito, Indra compite con mi antigua empresa, y participa en procesos electorales. Aunque no hay evidencia de que se utilicen proveedores chinos (aunque se menciona específicamente a uno llamado Emporer), no son de fiar”.
El papel de Puerto Rico en este presunto espionaje empresarial de España a favor de China no es en casual. Vozpópuli ha constatado cómo entidades de negocios de la isla, un Estado libre asociado a EEUU, han venido recelando cada vez más de los agregados comerciales del Consulado General de España en San Juan, la capital puertorriqueña. Tanto como para creer que “su interés, propio y de terceros, por comerciar con nosotros está directamente relacionado con convertir la isla en una base para penetrar en el tejido empresarial estadounidense con unos fines que desconocemos".
Según las mismas fuentes, el Consulado habría tratado de “aprovechar” los contactos empresariales de los puertorriqueños para "acceder a la Junta de Exportadores de EEUU, donde hay muchos propietarios de empresas que comercializan tecnología militar incorporada en el Pentángono".
En este sentido, hay quienes en Puerto Rico hablan de que los representantes españoles "están haciendo pasar por misiones comerciales diplomáticas lo que realmente es un espionaje corporativo en toda…


