Los independentistas negociaron un pacto de investidura con proceso constituyente antes del pleno aplazado

La CUP ha hecho público este viernes el acuerdo negociado el pasado martes con JxCat y ERC solo para la investidura de Carles Puigdemont, sin garantizar estabilidad parlamentaria, un documento que incluía el inicio de un proceso constituyente y limitaciones a los conciertos de algunas escuelas y que se negoció antes de que aplazarse el pleno pero no llegó a ser firmado.

El documento, que ha publicado eldiario.es, establece que el objetivo final de este proceso constituyente debería ser redactar y aprobar una constitución republicana, la cual en el última instancia debería ser o no avalada por la ciudadanía por referéndum.

Fuentes de la CUP han dicho que han enviado a los militantes un documento con el contenido de las negociaciones que no se llegó a firmar por desavenencias entre JxCat y ERC que han dejado en el aire la investidura de Puigdemont.

El proceso constituyente, de acuerdo con ese documento, debía servir para crear una Asamblea Constituyente Provisional formada por todos los diputados del Parlament y una representación municipal.
El acuerdo no garantizaba la estabilidad parlamentaria

En el documento, que no se llegó a firmar, la CUP especifica que “no es un acuerdo general de Govern ni de estabilidad parlamentaria”, porque “no existe coincidencia con JxCat y ERC respecto a gran parte de las políticas a desarrollar en la presente legislatura”, pero sí que servía, para la formación antisistema, para “hacer efectiva” la investidura de Carles Puigdemont.

En todo caso, el borrador de la CUP sí que señala como un acuerdo entre las partes el impulso de un proceso constituyente, que se articularía a través de la creación de una “asamblea constituyente provisional” a partir del día siguiente de la composición de un nuevo gobierno catalán.

También figuran como acuerdos “la internacionalización de la república” y “el control público y la soberanía de las infraestructuras estratégicas”, entre ellas “la recuperación de Aigües Ter-Llobregat para gestionarla de forma pública, transparente, participativa y democrática”.

Otros puntos son la no renovación de los conciertos de las escuelas e institutos que segregan por sexo, un plan de choque contra la violencia machista y otro contra la corrupción, y la rebaja del 30% de las tasas universitarias.
ERC no se posiciona

Un punto del documento distingue a lo que los grupos aspiran para la actual legislatura: la CUP avisa de que el documento no es un pacto de gobierno global sino solo para investir al presidente, ya que no coinciden con ERC y JxCat sobre “gran parte de las políticas a desarrollar en la presente legislatura”.

JxCat considera en este documento que los principios de la nueva legislatura deben ser restaurar, restituir y rectificar, en alusión a la intervención de la autonomía catalana que se aplicó con el artículo 155 de la Constitución.

Pero, a diferencia de la CUP y JxCat, no hay ningún posicionamiento individual de ERC, ya que en el apartado en el que tocaría que los republicanos ofrecieran su punto de vista se refleja: “A la espera de la última aportación”.

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