Hallado el cuerpo sin vida de Julen en el pozo

Trece días después de que cayera en el pozo de Totalán (Málaga), el equipo de rescate ha encontrado el cuerpo sin vida de Julen, el niño de dos años que se precipitó en el estrecho foso de prospección de agua, donde quedó atrapado. Ocho mineros y efectivos de la Guardia Civil han sido los encargados de acometer esta complicada fase final excavando a mano una pasarela horizontal que les ha llevado hasta el pequeño.

A las 1:25 de esta madrugada y después de días y noches de trabajo sin interrupción se ha producido el desenlace final y fatal con el hallazgo de Julen y se ha activado la comisión judicial, según ha informado la Subdelegación de Gobierno de Málaga.

Las posibilidades de encontrarlo con vida eran pocas, pero ni la familia ni los más de 300 efectivos que han participado en el rescate perdían la esperanza de que se produjera el milagro.

Los ocho mineros, convertidos en héroes, han tardado más de 35 horas en recorrer los cuatro metros que separaban el túnel paralelo al pozo del punto exacto en el que cayó el niño el pasado 13 de enero. Esta ha sido una fase final de “total precisión”, en la que han ido apuntalando a mano con una carga de más de 15 kilos y en condiciones extremas de rodillas y tumbados. Han cavado el terreno cada pocos centímetros para evitar derrumbes y ayudados de microvoladuras- hasta cuatro- para desmoronar la dura roca.

Rescate a contrarreloj en condiciones “complicadísimas”

Ha sido un rescate en unas condiciones extremas por la complejidad técnica y por una situación orográfica más que difícil en el Cerro de la Corona. “La montaña manda en nuestros trabajos y marca el ritmo”, señalaba este viernes el portavoz de la Guardia Civil, Jorge Martín, que mandaba un mensaje claro: “Un minero nunca se queda en la mina y para ellos, Julen es un minero”.

Una misión de ingeniería civil y un rescate inédito en España y en el mundo desarrollado a contrarreloj en el que han participado efectivos de la Guardia Civil, Brigada de Salvamento de Hunosa, equipo de rescate e intervención de montaña, grupos especiales de actividades subacuáticas, bómberos, TEDAX y empresas privadas.

A pesar de las dificultades que se han encontrado los efectivos en estas casi dos semanas se ha realizado un trabajo que en condiciones normales duraría meses. Decenas de máquinas, perforadoras y excavadoras han removido cerca de 85.000 metros cúbicos de tierra para allanar y reducir en cerro y construir el túnel paralelo al pozo en el que estaba Julen de 110 metros de profundidad y 25 centímetros de diametro y desde ese túnel acceder al punto exacto donde estaba el niño.

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