El Barça le mete cinco goles al Sevilla con Iniesta como protagonista y de despedida.


El Barcelona ha conquistado su trigésimo título de Copa con su mejor partido de la temporada ante un Sevilla escaso, que todavía debe estar pensado qué ha pasado esta noche en el Wanda Metropolitano. Le pasó por encima el Rey de Copas, que ha sumado su cuarto título consecutivo con una goleada de tiralíneas (0-5).

El equipo de Valverde sentenció la final en una primera parte fantástica, con unos primeros treinta minutos primorosos en los que Iniesta y Messi hicieron lo que les vino en gana, y Suárez se forró. Guarden esta maravilla de partido del albaceteño por si es su última final con el equipo azulgrana. El Metropolitano se puso en pie para despedirle. Antes, el equipo culé se había paseado en una final que sentrenció antes del descanso con un claro 0-3 y apuntaló a su rival al inicio de la segunda con el 0-4. El quinto llegó de postre.

Salió con las ideas muy claras el Barcelona, que acorraló al Sevilla desde los primeros instantes de partido. El equipo de Montella no reaccionó. Estaba maniatado y a la primera que logró presionar al Barça arriba, descuidó su retaguardia. Cillessen lo vio claro y ante la presión mandó un pase largo a Coutinho que sorprendió al Sevilla. El brasileño se lanzó a la carrera desde el centro del campo, y con la ayuda del retroceso de Soria, metió un balón en bandeja para que Suárez abriera el marcador.

El Barça, a los 13 minutos, conseguía la recompensa de un inicio de partido prometedor. El Sevilla pareció reaccionar, pero se mostró errático. En ataque, Correa tuvo una volea franca pero remató mal. El mejor de su equipo era Navas, que metió los balones más peligrosos desde su querida banda derecha. No hubo rematadores. El mal del Sevilla en ataque no faltó a su cita en la final de Copa.

Al otro lado Iniesta probó suerte y la puso en la madera. Convertía en oro todo lo que tocaba. Tres minutos después, tras un blando remate del ‘Mudo’ Vázquez, Iniesta, Messi y Jordi Alba se aliaron para fabricar un maravilloso segundo gol. Inició la jugada Iniesta, Jordi Alba se sacó de la chistera un taconazo en la línea de fondo y Messi fusiló a Soria.

El recital era total del Barcelona, que aceleró para matar el partido. Lo pudo hacer Messi en una contra pero Escudero le agarró y se llevó la amarilla. No pudo evitarlo el Sevilla en el minuto 39, con una pared de fábula entre Messi y Suárez que el uruguayo no desaprovechó.

Con el 0-3 en el marcador el partido se fue al descanso. El Barça en la gloria y el Sevilla en el infierno. Y la final, pese a la calidad del fútbol desplegado por el Barça, se quedó sin historia demasiado pronto.

El equipo azulgrana, a la vuelta de la caseta, siguió a lo suyo. Y Messi e Iniesta también. A los cinco minutos de la reanudación, el de Fuentealbilla marcó un precioso tanto tras aliarse con el ’10’ argentino en una jugada para el recuerdo.

Pese al chaparrón, la afición sevillista no paró de cantar dejando un gran ambiente que acompañaba al deleite del graderío culé, al tiempo que pidieron la salida de Montella y pitaron a los suyos tras el final del partido. Pero el choque todavía dio para más. Para un gol de Coutinho de penalti que redondeó el buen partido del brasileño y para nuevos cánticos de cariño a Iniesta, el hombre del partido.

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